09/12/2009

La búsqueda en tiempo real llega a Google

Todo el mundo sabe que Google es el rey de las búsquedas de información por Internet.

Sin embargo Google tiene un punto débil en el ordenamiento de los resultados: el tiempo real.

En efecto, cuando buscas información en Google sobre un tema en concreto, lo que te aparece son los resultados más relevantes de dicho tema, pero no te ofrece información de ese tema en tiempo real. Con Google no atrapas lo que la gente está discutiendo en la red de manera directa sobre una cuestión concreta en un momento determinado.

Es Twitter la principal herramienta de la Red que nos permite saber algo en un momento dado. Twitter es mucho más que un servicio gratuito de microblogging para dejar escrito “lo que estoy haciendo ahora” en no más de 140 caracteres; Twitter es búsqueda en tiempo real.

Evidentemente, Google no quiere quedarse atrás respecto a Twitter en la búsqueda de información en tiempo real, consciente como es de la importancia creciente de la comunicación instantánea.

Y en relación con esta "necesidad" de inmediatez, hace poco que Google sacó a luz un nuevo servicio, el Google Wave: una herramienta en línea que permite a sus usuarios comunicarse y colaborar en tiempo real.

Y ahora Google nos anuncia que en su motor de búsqueda de siempre, por fin va a incluir la búsqueda instantánea.

Para llevar los resultados en tiempo real a su buscador, Google ha necesitado colaborar con Twitter, FriendFeed, Facebook, MySpace, Jaiku e Identi.ca.

Aún no sabemos cuándo empezará a funcionar este nuevo servicio gratuito, pero lo que si sabemos es que en breve Google va a terminar por ofrecernos no sólo los resultados más relevantes, sino también las entradas más recientes y frescas que provengan vía Twitter, webs, blogs, redes sociales, fuentes de noticias,...

Aquí tenemos un vídeo que nos muestra cómo funcionará la búsqueda en tiempo real de Google

Fábrica PSA Peugeot-Citroën de Vigo: la más productiva de España y del grupo

Es bien sabido que la fábrica en Vigo del constructor de automóviles PSA Peugeot-Citroën es la más productiva y rentable de España y de todo el grupo PSA.

El director de la planta de Vigo, Pierre Ianni, es un entusiasta del lean manufacturing, sistema de producción ideado por Toyota que a grandes rasgos consiste en obtener las cosas correctas en el lugar exacto, en el momento justo, en la cantidad apropiada, minimizando el despilfarro y mejorando cada día (kaizen).

Aquí tenemos unos cuantos datos de interés sobre la producción de la fábrica PSA Peugeot-Citroën de Vigo (año 2009):

  • Capacidad de producción: 500.000 vehículos al año
  • Ritmo de producción (cadencia): 2.300 vehículos al día
  • La planta produce un vehículo cada 56 segundos
  • Cada vehículo está integrado por unas 90.000 piezas (el 90% de estas piezas se reciclan)
  • El 60% de la composición de un vehículo son componentes externos
  • Los proveedores llevan cada día a la fábrica de Vigo unos 7 millones de piezas para el montaje Just In Time.
  • La planta de Vigo cuenta con 500 proveedores de componentes, de los cuales 200 son españoles (70 en torno al anillo del cluster gallego) y 300 del resto del mundo
  • El 90% de los vehículos fabricados en la factoría de Vigo se destinan al mercado exterior (principalmente Francia, Alemania e Italia)
  • Es la fábrica más compacta del grupo PSA: ocupa 666.000 metros cuadrados lo que le permite abaratar costes logísticos
  • Tiene 1.000 robots a lo largo de toda la cadena de montaje y es la única del grupo PSA que dispone de un robot con soldadura láser para conformar la carrocería del vehículo
  • Trabajadores en la planta de Vigo: 7.900
  • Empleos indirectos: 20.000
  • Modelos fabricados en el 2009: Peugeot Partner, Citroën Berlingo, Citroën C4 Picasso, C4 Grand Picasso y Xsara Picasso

08/12/2009

Ley de Economía Insostenible


Via Kapdigital

Logos creativos

Economía creativa

Como bien dice el gurú de empresas Dan Pink, el trabajo rutinario basado en reglas, ciertos tipos de contabilidad o análisis financieros, cierto tipo de programación de computadoras, se han vuelto bastante fáciles de automatizar, bastante fáciles de subcontratar. El software puede hacerlo más rápido, proveedores low cost por todo el mundo (principalmente los chinos) pueden hacerlo más barato.

La necesidad de trabajadores manuales-instrumentales está disminuyendo progresivamente.

El caso es que vivimos en un entorno cambiante y de alta movilidad tecnológica que demanda experimentar sin descanso. Y además ya estamos en una economía de la abundancia de oferta que hace que la diferenciación sea hoy la estrategia empresarial principal para la ventaja competitiva (la vaca púrpura que diría Seth Godin).

Entonces, ¿qué trabajador demandará el mercado? Pues bien claro: el trabajador que necesitarán nuestras sociedades en las próximas décadas es un trabajador investigador, emprendedor, pensador, artísta, diferente, creativo.

Lo cierto es que ya en Europa occidental, en algunas partes de Asia (Japón, Corea,...), en Norteamérica, en Australia,…, los trabajadores de cuello blanco hacen menos trabajo mecánico, y cada vez más trabajo creativo. De hecho, parece ser que hoy en día ya hay más estadounidenses trabajando en arte, entretenimiento y diseño que abogados, contables y auditores.

Nos encaminos, pues, hacia una economía creativa, en la que la creación de valor ya no vendrá tanto por las tareas mecánicas de los empleados sino por su creatividad e iniciativa a la hora de innovar y solucionar los problemas que van surgiendo.

Así pues, el desafío al que se enfrentan las empresas del siglo XXI es crear un sistema de gestión que fomente la creatividad de sus empleados.

Y en este sentido cae de cajón que se producirá más y mejor en un ambiente de trabajo libre y desenfadado que impulse la creatividad del empleado y su compromiso voluntario, que en un entorno tradicional de trabajo basado en la jerarquía y el control, el ordeno y mando, y la obediencia resignada.

Creatividad vs. Control: "El manantial"


Creatividad vs. Control: "Instruction Manual for Life"

07/12/2009

Los empleados no necesitan supervisión

Muchas creencias actuales las hemos heredado y dado por válidas sin más. Por ejemplo, no se cuestionan aspectos fundamentales sobre nuestro modelo de gestión organizativo como:

  • ¿Son indispensables y necesarios el orden y el control jerárquico para funcionar en sociedad?
  • ¿Necesitamos organigramas de empresa con estructuras piramidales?
  • ¿Puede una organización funcionar sin jefes (o con muchos menos)?
  • ¿No será que el control y supervisión del empleado es contraproducente, pues contribuye a crear desgana por el trabajo?
  • ¿Cuánta productividad se obtiene del empleado si aborrece su trabajo?
  • ¿En qué situación dará lo mejor de sí una persona: en un entorno de trabajo autoritario y jerárquico, basado en el control y la obediencia resignada; o más bien en un entorno de trabajo libre y sin jerarquías, basado en la confianza y en fomentar la autogestión del trabajo?
  • ...


Son preguntas que no se suelen hacer, pero que debemos plantearnos ya mismo, porque ya estamos inmersos en una economía creativa que demanda experimentar. En la próxima década las empresas exitosas serán aquellas que más experimenten, innoven e impulsen la creatividad de sus trabajadores.

Y en este contexto, el ordeno y mando –junto a la burocracia– restringe la capacidad creativa de los subordinados, quienes en estas condiciones no experimentarán ni se arriesgarán a hacerlo, y simplemente se limitarán a cumplir el expediente de lo que se les ordena, y punto.

Por el contrario, un ambiente de trabajo libre y desenfadado es el mejor elemento de motivación para que los empleados sean más creativos, para que den lo mejor de sí mismos y a la postre sean ellos quienes, con sus ideas, innoven todos los días en pro de la empresa.

¿Por qué no aprendemos de las comunidades de Internet que, sin control jerárquico, son más creativas que las empresas? La Red –tal y como demuestran las redes sociales, linux o la wikipedia– puede coordinar recursos mejor y de manera más eficaz y eficiente que las organizaciones tradicionales. Y es que el poder de Internet radica, precisamente, en su capacidad de facilitar la coordinación sin los efectos invalidantes de la jerarquía y la burocracia.

¿Y por qué no aprendemos de la hormiga que hace su trabajo sin nadie que le mande, y al final entre todas las hormigas culminan un proyecto organizativo grandioso de "inteligencia colectiva": una colonia de hormigas? Esta demostrado, en un hormiguero no manda ni Dios (la reina sólo pone huevos, no manda). ¿No es fascinante que, sin nadie que las dirija y desde la propia auto-gestión del trabajo de cada hormiga, cientos de miles de hormigas puedan a la postre crear la compleja organización social de un hormiguero?

Los conceptos tradicionales del management están muy bien si quieres obediencia. Pero si quieres creatividad, entonces dar libertad a los empleados y alentar su sentido de la responsabilidad funciona mucho mejor.

Google lo sabe muy bien…

06/12/2009

Lo último en escaparatismo

Precioso escaparate kinético-minimalista creado por el artista japonés Tokujin Yoshioka e instalado en el edificio central de la firma Hermès en Tokio.

05/12/2009

El reto de humanizar el trabajo

El mundo está cambiando vertiginosamente, más rápido de lo que las empresas pueden adaptarse.

En efecto, el entorno actual al que se enfrentan las organizaciones del siglo XXI es más volátil y discontinuo que nunca. Vivimos en un presente cada vez más incierto. Un mundo cambiante y de alta movilidad tecnológica (disruptivo) que obliga a las organizaciones a estar reinventándose de manera permanente.

El presente demanda experimentar
. Como dijo Clay Shirky el pasado lunes en una charla para Fundación Telefónica: "En el nuevo entorno empresarial, lo importante no es tener una estrategia, sino experimentar".

Así las cosas, el valor de una compañía depende cada vez más de su adaptabilidad, esto es, de su capacidad para experimentar y aprender más rápido y mejor que la competencia. Dado que los tiempos cambian vertiginosamente, hoy no basta con tener ventaja competitiva en un momento determinado, hay que tener ventaja evolutiva en el tiempo, esto es: ventaja competitiva sostenible.

El problema es que seguimos aplicando el mismo modelo de management de hace más de 100 años. Un vetusto modelo de gestión que fomenta el orden y el control, pero que otorga muy poca importancia a los elementos esenciales para la adaptabilidad como son la creatividad, la audacia y el entusiasmo de las personas.

Lo paradójico del caso es que los seres humanos somos sorprendentemente adaptables y creativos, y sin embargo la mayoría de nosotros trabajamos para empresas que no lo son. Trabajamos para compañías poco humanas. Empresas que transforman a la gente en factores de producción, en robots a los que se les roba su capacidad emprendedora para proponer proyectos, programas e ideas.

La ventaja competitiva sostenible no se va a conseguir siguiendo con el modelo tradicional de trabajo autoritario basado en la imposición, el control y la obediencia. Huelga decir que si seguimos tratando al empleado como un recurso, y no como una persona, el empleado se limitará a hacer lo elemental, sin dar lo mejor de sí mismo. Como bien dice Gary Hamel: “Conseguir lo mejor de cada persona no significa controlarles más, y casi siempre significa dirigirles menos. Implica dar menos órdenes, preocuparse menos por el alineamiento e invertir menos tiempo supervisando a los demás”.

Ya estamos inmersos en una economía creativa en la que la creación de valor no depende tanto del control y la burocracia, y sí mucho (cada vez más) de la creatividad, la iniciativa y la pasión de las personas.

Y sin embargo nuestro concepto organizativo humano se sigue basando en la falsa creencia de que para funcionar en sociedad es indispensable y necesario el orden, la alineación de objetivos, el control jerárquico,... Las prácticas de management que predominan en la mayoría de compañías todavía se rigen por un puñado de principios y procesos obsoletos que se remontan a los albores de la revolución industrial: las reglas de la planta de montaje, del trabajar duro en tareas mecánicas, del servicio de mecanografía, del viejo esquema de los horarios y la supervisión del trabajador.

La raíz de este problema está en nuestro propio sistema de enseñanza construido sobre los fundamentos de los siglos XIX y XX, con un claro énfasis en el orden, la disciplina, la puntualidad, las tareas rutinarias, la memorización, la estandarización,...

No es nada fácil cambiar y modernizar el sistema educativo hacia un nuevo enfoque creativo, pero es necesario, toda vez que se trata de preparar a las personas para el trabajo del presente y del futuro, y no para el trabajo del pasado.

El reto es, pues, crear organizaciones más humanas, más creativas, más justas.

Y esta humanización sólo se conseguirá si a las personas les damos más libertad y confianza, si fomentamos su sentido de la responsabilidad, si les permitimos que sean ellas mismas quienes autogestionen sus tareas en un ambiente de trabajo libre y desenfadado que otorgue especial valor al entusiasmo, la creatividad y el buen humor.

Y se equivoca quien piense que este modelo libre de autogestión del trabajo es una utopía, porque lo cierto es que ya lo están aplicando grandes empresas con miles de empleados en sus respectivas plantillas, como por ejemplo la mismísima Google, Best Buy (empresa de servicios tecnológicos), Zappos (líder mundial en ventas de zapatos por Internet) Gore (empresa textil), Whole Foods (compañía de alimentación) o Semco (empresa brasileña de servicios de ingeniería de alto nivel). Todas ellas compañías de éxito que están descubriendo que se produce más y mejor trabajando en un entorno libre que impulsa la creatividad del empleado que en un entorno tradicional basado en la obediencia resignada.

Sensacional charla de Sir Ken Robinson: "La escuela mata la creatividad"


Un ejemplo de escuela creativa: Sudbury Valley School



Y un ejemplo de empresa libre: Google

04/12/2009

¿Será este el futuro de las revistas?

Hace unos meses disertaba yo en este blog sobre el futuro de la prensa escrita y el grave problema estructural que padece este sector, pues difícilmente puede competir hoy con Internet en precio (la mayor parte de la información de la Red es gratuita), en inmediatez, en capacidad multimedia, en interactividad con el lector,...

En mi opinión la supervivencia de revistas y periódicos pasa por conseguir un nuevo formato multimedia e interactivo, que sea capaz de actualizar las noticias en tiempo real y que, por añadidura, contenga vídeos, sonido, juegos, y publicidad no intrusiva.

En este sentido, hoy destaco esta interesante propuesta de e-revista para Sports Illustrated sobre un formato de lámina digital (tipo el Kindle), que contempla la interactividad de Internet y que, aunque abandona el papel, mantiene el rico aspecto visual de las revistas impresas de siempre.

¿Creéis que pueden ir por aquí los tiros de las futuras revistas?

Los anuncios políticamente incorrectos de Science World

Me gustan las atrevidas piezas publicitarias de Science World –organización dedicada a la difusión de la ciencia–, que en cada uno de sus anuncios recurre a una peculiar evidencia científica bajo el claim "Podemos explicarla".

"La vainilla es el aroma más erótico para los hombres mayores"


"Cada día te tiras 14 pedos"


"Ves mejor cuando tienes miedo"

03/12/2009

MyBrandz: la red social para los fans de una marca

Una marca de éxito no se limita a vender sus productos o servicios sin más, sino que va mucho más allá: vende experiencias que envuelven al consumidor en una atmósfera de pertenencia e identidad a la marca. Esto es, la marca (brand en inglés) vende significados emocionales que el consumidor vive.

En efecto, cuando consumimos un producto o servicio que nos atrae más de la cuenta, más que degustar el producto en sí, lo que hacemos es tener una "experiencia personal" de marca. Esta marca es, pues, un portador de significados y emociones.

Para algunos brandfans la marca es una religión que va más allá de la razón, hasta el punto de tatuarse en sus carnes el logo de su lovemark.

En este contexto, MyBrandz es una nueva red social recién creada que pretende reunir a los brandfans de todo el mundo para que discutan, compartan y participen en torno a la marca que aman. (Confieso que me acabo de dar de alta en MyBrandz y declarado fan de la marca Google; y he de decir que ya estoy manteniendo conversaciones interesantes con otros brandfans de Google).

De esta manera, el consumidor va adquiriendo cierto control sobre la marca que ama, e incluso puede convertirse en una fuente de ideas gratuita que la compañía podría llegar a utilizar como valiosa información para mejorar sus productos o servicios.

Al fin y al cabo estamos ante una nueva muestra de crowdsourcing y de co-creación de valor conjunta Empresa-Consumidor.

Y es que como muy bien dice Marc Vidal: "En la red al principio sólo se escuchaba, luego se participaba y ahora se contribuye".

02/12/2009

Precarios en trabajo y en competitividad

01/12/2009

Hoy la influencia más determinante en materia de acto de compra proviene de la relación consumidor-consumidor

Cada vez son menos los que compran un producto o servicio sin antes informarse en Internet, sin antes haber rastreado foros, wikis y redes sociales para saber qué es lo que se dice del producto o servicio.

Hoy mi elección de compra ya no es tanto por la publicidad convencional (cada vez menos creíble), y sí en cambio por las recomendaciones de otros consumidores y usuarios de Internet, que al estar ubicados en el mismo nivel que yo, me transmiten mucha más credibilidad que lo que pueda decirme la marca de sus propios productos o servicios.

El consumidor es hoy por sí mismo el medio de comunicación más válido para influir en la elección de compra (no responde a intereses y no es intrusivo); el mejor comunicador de las bondades (y perversidades) de los productos de las compañías. Un consumidor que se convierte en evangelizador.

Así pues, la comunicación ya no es sólo unidireccional como en el siglo XX (de marketer a consumidor), y ahora es sobre todo multidireccional (entre consumidores que comparten y recomiendan sobre lo que les gusta, y más aún lo que no les gusta).

Que se vayan enterando las empresas que las reglas del juego están cambiando, pues hoy no importa tanto lo que la empresa diga de si misma, como lo que la gente diga de ella.

Así las cosas, las empresas tienen que espabilar en su relación con el consumidor; están obligadas a bajar de sus torres de marfil para hablar con él y escucharle. La tradicional comunicación unidireccional y frontal de las compañías ha de dar paso a una comunicación bidireccional mucho más transparente y honesta (creación de valor conjunta empresa-consumidor), porque ahora es el cliente quien define dónde está el valor de un producto y no la compañía, como ocurría antes.

Las viejas maneras se mueren, y no puedo más que alegrarme de esta revolución social de las personas que hace que el poder de la clase burocrática (instituciones, organizaciones, empresas,...) esté perdiendo la exclusividad a la hora de decidir que debemos ver, oír, leer y comprar.

Sobre este particular hoy descubrí este vídeo en el blog de Enrique Dans

30/11/2009

Anuncios creativos en columnas

 
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