02 enero 2013

El desatino de prohibir las redes sociales en el trabajo

Conversar, compartir y colaborar da lugar a mejores y más rápidas decisiones. Así lo constata el estudio de McKinsey 'The Social Economy' que revela que socializar la comunicación de la empresa optimiza los tiempos y hace más eficiente el trabajo diario de los empleados. En otras palabras, usar redes sociales internas mejora la productividad de las empresas.

Y pese a todo, no son pocos los directivos de empresa que prohíben el uso de las redes sociales en el trabajo por miedo a que los empleados pierdan el tiempo chateando (nada nuevo bajo el sol, antes se tenía miedo a que perdiesen el tiempo hablando por teléfono o navegando en Internet).

Ni que decir tiene que es un desatino mayúsculo limitar la conectividad de los empleados, cuando la mismísima productividad depende cada vez más de la coordinación, la interacción con otros y el trabajo en red.

Y si, aun así, sigues empeñado en prohibir las redes sociales en el trabajo, entonces es que eres incapaz de reconocer que tu problema es otro: la falta de confianza.

Si de verdad te preocupa la productividad de tu empresa, entonces fomenta el trabajo colaborativo y dale a las personas más libertad y confianza, y verás como responden con más dedicación y responsabilidad, no con menos.

Debate en Con Tu Negocio sobre este particular
 
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