01 mayo 2010

Construye tu Marca Personal

Camino de los 5 millones de parados, ¿y todavía esperando a que venga alguien a darte un trabajo? ¿No me digas que aún aspiras a un mismo trabajo en una empresa para toda la vida?

Pues desengañate, porque en el engranaje industrial ya no hay suficientes puestos de trabajo para más adoctrinados. El trabajo rutinario, basado en el cumplimiento de unas normas, se ha vuelto bastante fácil de automatizar, bastante fácil de subcontratar: el software puede hacerlo más rápido, proveedores de bajo costo por todo el mundo pueden hacerlo más barato. El valor de este tipo de trabajo mecánico, propio de la era industrial, está cayendo en picado. Es un trabajo del pasado.

Así que espabila y deja de quejarte, si es que lo haces, y comienza ya mismo a construir tu trabajo, a desarrollar tu Marca Personal, a constituir tu propia marca diferenciada. Ya no vale con ser uno más.

Y si ya estás trabajando para una empresa y quieres que sigan contando contigo, entonces procura singularizar tu trabajo, distínguete del resto, crea tu propia marca personal que transmita los atributos que puedan diferenciarte y hacerte único. Porque si no tienes una marca diferenciada, si no destacas, entonces eres lo más parecido a una materia prima no diferenciada, un producto básico, un commodity que podrá ser fácilmente reemplazado.

Ten muy presente que las reglas han cambiado, y que ya no se valora la obediencia y el trabajo repetitivo, sino el talento y la creatividad. Ahora se demanda el trabajo emocional que da carácter distintivo al trabajo que hacemos.

Lo que el mercado está pidiendo a gritos es una vuelta al trabajo con sentido artesanal, es decir: la vocación por el trabajo bien hecho como objetivo en sí mismo, el imprimir carácter y sentido personal a lo que se hace, el trabajo hecho con gusto, el divertirte con tu trabajo e integrarlo como una actividad más del quehacer cotidiano, el sentir que tu trabajo no es solamente una forma de obtener dinero, el trabajar por el placer de hacerlo que hace que el tiempo de trabajo pase sin darte cuenta, el trabajo libre y sin horarios, el amor por el trabajo,...

Y el trabajo artesanal, la marca personal, está ahora de enhorabuena porque ha encontrado con la revolución digital un escenario perfecto de crecimiento y desarrollo. Hoy en día, gracias a la digitalización, cualquiera puede constituir su propia empresa personal por muy poco dinero.

En efecto, la digitalización ha democratizado las herramientas para la producción. Tecnología que antes costaba una millonada, ahora sólo cuesta unos pocos euros, o incluso es gratis. Las herramientas que antes estaban fuera del alcance de la inmensa mayoría, ahora son de fácil acceso para todos.

Esto es particularmente cierto para empresas tecnológicas, pero también se aplica a cualquier sector según se van digitalizando las funciones de los negocios. No en vano, casi es gratis disponer de un sitio web accesible a todo el mundo, ofrecer un inventario digital ilimitado, hacer campañas de marketing a través de las redes sociales, anunciarte a través de Craigslist, cobrar vía PayPal,...

La digitalización ha cambiado las reglas del mercado. Internet nos ha liberado de la tiranía de la distancia física, lo que nos permite conectar fácilmente la oferta con la demanda, de tal manera que cualquier negocio, por pequeño que sea, puede hoy acceder, sin mayor coste, a un número casi ilimitado de clientes potenciales e interactuar con todos ellos. Millones de clientes potenciales que antes eran casi imposibles de ser encontrados, ahora están fácilmente accesibles.

Así pues, la digitalización ha reducido drásticamente los costes de inversión, de almacenamiento y de distribución. Quiere esto decir que el éxito empresarial depende cada vez menos de la inversión en bienes y equipo, y en su lugar depende cada vez más del talento, de la creatividad, de la experimentación y del entusiasmo.

Nunca antes en la historia de la humanidad había existido un canal más democrático para desarrollar tu propia marca personal.

Así que ya sabes, si tienes una vocación, sabes más que nadie sobre un tema en específico, o tienes un gran talento, es hora de ponerte en marcha y desarrollar tu gran pasión usando el más increíble medio de comunicación que ha existido nunca: Internet.

Luis Huete habla aquí de la tendencia hacia la marca personal y el trabajo en red


Dedícate a la vocación por la que sientes pasión, porque te tiene que gustar el trabajo que haces si quieres ser competitivo… y ser feliz

 
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