16 marzo 2011

La creatividad no se puede exigir, se obtiene

¡Vuelva a ese maldito cubículo y empiece a pensar fuera de la caja!


Pues no, usted no puede ordenarme a ser creativo.

Ya puede usted ser mi jefe, que nunca conseguirá de mí este don con disciplina y orden. La creatividad es un don que yo decido entregar o negar por voluntad propia, y no por imposición.

Sepa usted que, además, tampoco le vendo mi creatividad por dinero. La creatividad no es una cosa que yo haga para conseguir una recompensa. Es un premio intrínseco en sí mismo. Y si le acepto un salario económico es porque tengo que pagar mis facturas.

¿En verdad quiere usted que yo le sea creativo? Pues entonces empiece por preocuparse menos por alienarme y controlarme, e invierta más en darme un salario emocional de libertad, confianza y realización personal.

Tenga usted muy presente que la efectividad de mi trabajo creativo –es decir, la productividad– no depende del cumplimiento de sus órdenes ni de su dinero, sino de mi compromiso personal.

2 comentarios :

Search dijo...

Me gusta tu sentido del humor. Te invito a visitar mi página:

www.elproyectoazul.com

cristea cozmin dijo...

Hola, por un lado me gusta porque todo esto es raro, cómo yo, él canal de you tube es algo sin contenido pero con mucho significado! Por otro lado no me gusta, porque me da más ideas, y no es tú culpa! Mi humilde consejo....sigue así, no cambies por lo que le gusta al público, cómo hago yo! Si señor, hoy he aprendido algo valioso gracias a ti! Saludos desde la sombra! Cozmin Cristea

 
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