30 octubre 2010

Trabaja menos, rinde más

En la Alta Gerencia predomina la creencia de que cuanto más trabaje tu gente, mejor para la empresa. Ven con buenos ojos la conducta obsesiva por el trabajo. Es el culto al trabajo duro y barato propio de Díaz Ferrán y afines.

Y sin embargo se equivocan de cabo a rabo. No se es más productivo por el hecho de trabajar más horas.

Buena prueba de ello somos los españoles, que superamos en 200 horas trabajadas al año a los franceses, daneses o alemanes, y sin embargo estamos a la cola de la Unión Europea en productividad. Mientras el español sigue trabajando hasta las tantas, el alemán ya está en casa porque averiguó una manera más rápida y mejor de hacer las cosas.

En realidad, cuantas más horas trabajes peores resultados obtendrás. Así lo corrobora este estudio que nos dice que el exceso de trabajo no promueve la productividad, sino todo lo contrario (conclusión semejante a este otro informe sobre educación que confirma que a más horas de clase, menos rendimiento).

Resulta, pues, contraproducente tratar de solucionar los problemas simplemente dedicándole horas y horas. Pretender compensar la pereza intelectual con la fuerza bruta da lugar a soluciones poco elegantes, poco eficientes. Con horas extras no arreglas los problemas, los agotas.

Y es que nadie toma decisiones brillantes cuando está cansado. Cuando uno trabaja en exceso y a un ritmo acelerado, cuando tienes muchas ocupaciones y estrés, pierdes la perspectiva de lo que realmente importa.

Francamente, trabajar de más es estúpido. Los adictos al trabajo no sólo no son más productivos para la empresa, sino que además crean mal ambiente en sus relaciones con el resto de compañeros. Hacen que los que no calienten la silla se sientan incómodos por trabajar en un tiempo razonable.

A la postre los workaholics se acaban convirtiendo en un problema para sus empresas. Crean más problemas que soluciones.

Así que en lugar de trabajar duro, hazlo con inteligencia. Menos es más.

John Cleese: “Descansa y duerme el problema para poder encontrar la mejor solución, la más creativa” 

2 comentarios :

Rafael Arteaga. dijo...

Totalmente de acuerdo. Tenemos que ser más eficaces. La relación entre horas trabajadas y productividad no siempre es directa.

Alberto Dotras dijo...

Bueno, en el entorno industrial la productividad es más o menos constante y se puede programar fácilmente, de tal manera que un aumento de las horas trabajadas supone un incremento equivalente de la productividad. Sin embargo este concepto de la productividad de la era industrial –que nos dice que cuantas más horas trabajes más resultados obtendrás– es erróneo, e incluso contraproducente, cuando lo aplicamos a los trabajadores del conocimiento.

Para los trabajadores del conocimiento (es decir, cualquier persona que trabaja con información e ideas, más que físicamente en la producción de cosas) no existe una relación sencilla entre las horas trabajadas y la producción. La productividad no es constante cuando lidiamos con dilemas intelectuales o creativos Es más, los estudios indican que para los trabajadores del conocimiento sucede todo lo contrario: las horas extraordinarias matan la creatividad. Y es que no se puede forzar la creatividad o el pensamiento claro. En este contexto, trabajar más duro(trabajar horas de más) tiende a crear el efecto contrario al deseado.

 
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