20 febrero 2011

Hacia la empresa abierta y social

Una buena comunicación de empresa es clave para mejorar la productividad. ¿Cómo lograr que el conocimiento fluya de forma enriquecedora y provechosa para tu negocio?

Empieza por tú propia casa. Comienza por comunicar desde tu interior, de adentro hacia afuera. Da voz a todos tus empleados y generarás un sistema de interacción mucho más rico con tus clientes y proveedores y, en definitiva, con todos los involucrados en tu negocio (stakeholders).

Las reglas del juego han cambiado. El valor hoy está en compartir conocimiento, en fomentar la conversación. Crea una empresa abierta que sea más participativa, más inteligente, más adaptativa, más competitiva.

Para lograrlo, el contenido de tu empresa debe ser social. Abre las compuertas de “tu” información. Tienes que estar disponible para la colaboración abierta. Has de adoptar el ADN social de Internet: colaborativo, transparente, flexible, redárquico (sin jerarquía) y adhocrático (sin burocracia).

Y no tengas miedo al uso de las redes sociales en el seno de tu empresa. Más aún, sácale el máximo partido creando tu propia Red Social Corporativa. Tira a la basura tu vieja intranet de siempre –demasiado pasiva y meramente para consultar información– y empieza a limitar el uso del e-mail (poco convivial y lento en su gestión). En su lugar construye una verdadera estructura organizativa conformada en red, que sea mucho más social –bidireccional y colaborativa– y más orgánica.

Lo ideal es que esta red social corporativa tenga por lo menos tres niveles de comunicación:
  • Una red social interna para uso de los empleados.
  • Redes externas horizontales para clientes/proveedores preferentes.
  • Y redes externas verticales para hacer social media marketing, innovación abierta, escucha activa,...

En primer lugar, la red social interna estará enfocada hacia el trabajo colaborativo entre los empleados. Tiene que ser una plataforma que permita a los empleados discutir documentos y colaborar velozmente en proyectos, con la misma facilidad con la que twittean o leen a sus amigos en Facebook. Sobre este particular comienzan a destacar algunas herramientas como Yammer, Teambox, Zyncro o Alfresco.

En segundo lugar, puedes crear redes sociales externas horizontales con el fin de mantener vivas las relaciones con tus mejores clientes y proveedores, y con tus accionistas.

Por último, las redes sociales externas verticales y más generalistas, como Facebook y Twitter, te servirán para diversas cosas, como por ejemplo hacer social media marketing para cosechar fans, promover iniciativas de innovación abierta y crowdsourcing que te permitan mejorar tus productos, o practicar la escucha activa para por ejemplo estar atento a todo lo que se diga acerca de tu marca en Internet e, igualmente, al tanto de todo lo que se diga de la competencia y de lo que la competencia haga.

Con todo, el objetivo es crear el mejor ecosistema de comunicación posible para que en tu empresa florezcan las ideas y el negocio prospere.

Alfresco, la plataforma abierta para la gestión de contenidos sociales
 
Google Analytics Alternative