"El marketing online, no va de acumular fans, va de construir relaciones y que estas se conviertan de alguna forma en conversiones (en román paladino, en ventas) o en recomendaciones, branding (generación de marca), etc. pero normalmente entre mi marca, empresa o negocio y mi público objetivo".
En efecto, el objetivo de las marcas en los medios sociales debe ser construir espacios propios de conversación con su público objetivo, siempre teniendo en cuenta que el fin último es aumentar las ventas y la cartera de clientes.
Se trata de entender de forma más intima qué es lo que quiere el cliente, qué opina sobre tus productos o servicios, qué es lo que no le gusta, e incluso atender sus sugerencias, a fin de ofrecerle servicios diferenciados y directos.
Y claro está, esta actitud de escucha y diálogo personalizado implica un cambio de cultura organizativa, porque difícilmente se podrá generar una comunicación 2.0 efectiva si la cultura de empresa sigue siendo 1.0.
Habéis olvidado vuestra misión, que no es otra que prestar dinero a empresas y particulares, y no especular con el ladrillo y los derivados financieros hasta provocar una crisis económica sin precedentes.
Eso si, hoy no tenéis miramientos en promover embargos y desahucios sobre particulares y empresas por falta de pago de hipotecas y préstamos. Ante todo, tenéis que defender vuestros chiringuitos; el negocio es el negocio y el beneficio es sagrado, ¿verdad?
Muy bien. Pues entonces de igual a igual. ¿Que ahora no tenéis dinero para pagar vuestras deudas porque lo hicisteis rematadamente mal? ¿Que sois insolventes? Pues la solución ya existe y vosotros la estáis aplicando: el desahucio.
Lo que estamos padeciendo no es "sólo" una grave crisis económica, estamos viviendo un momento de cambio histórico que está trastocando casi por completo los modelos imperantes del proceso productivo y de la gestión de las empresas.
Al democratizarse el acceso a la información con la revolución digital e Internet, ciertos criterios dejan de ser centrales en la productividad (como por ejemplo el control, la burocracia, la jerarquía o la disciplina), y empiezan a ser sustituidos por nuevos principios (como la confianza, la colaboración, la creatividad o la autogestión) que obligan a replantearnos nuestra manera de gestionar las empresas y a las personas que trabajan en ellas.
La cuestión es que el modelo productivo es como una doble hélice; como dos olas que se entrecruzan. Cuando una ola baja, otra sube. Y ahora nuestro problema es que estamos viviendo justamente en medio del cruce que va desde el viejo modelo industrial que agoniza hacia el nuevo paradigma de management que emerge con unas formas de trabajo muy distintas a las que estábamos acostumbrados.
Ahora mismo estamos en un paréntesis entre el pasado y el futuro. Y ni que decir tiene que para prosperar hay que estar en la cresta de la nueva ola.
Buena prueba de ello somos los españoles que, según esta infografía, superamos en unas 200 horas trabajadas al año a los holandeses, noruegos o alemanes, y sin embargo estamos muy por detrás de ellos en productividad. Mientras el español sigue trabajando hasta las tantas, el alemán ya está en casa porque averiguó una manera más rápida y mejor de hacer las cosas.
Corolario: más que trabajar duro, lo importante es trabajar con inteligencia. Haz las cosas mejor que los demás, o mejor dicho, hazlas diferentes: innova!!!
No nos queda otra alternativa que innovar... a no ser, claro está, que prefiramos trabajar más horas y más barato que los chinos (por cierto, la infografía no proporciona el dato de horas de trabajo al año de los chinos, que debe ser de escándalo).
Clica sobre la infografía para verla a mayor tamaño
Lo admito: la nueva red social Google+ me está enganchando. Tanto es así que, no sé si es por la novedad, pero ya casi paso más tiempo en Googleplus que en Facebook.
Es pronto para hacer predicciones, pero no es descabellado pensar que Facebook podría perder rápidamente mucho terreno frente al flamante proyecto Google+.
Ahora que la valoración de Facebook está más alta que nunca, ¿debería Zuckerberg empezar a plantearse el venderla antes de que fuese demasiado tarde?
Luis es ingeniero.
A Luis le iba muy bien en la burbuja inmobiliaria.
Tanto, que decidió hipotecarse para tener su propia casa.
Hoy esta aburrido de hinchar las colas del paro, y el banco esta a punto de quitarle la casa.
Luis ya no quiere ser ingeniero. Ahora quiere ser... bankero.
Privatiza las cajas con dinero publico del rescate bancario. Conviértelas en un nuevo banco y sácalo a bolsa.
Intenta venderle las acciones a la gente, y ponte un sueldo de 10 millones.
¿Cómo innovar? ¿Cómo encontrar una mejor manera de hacer las cosas?
A continuación las 6 premisas básicas que toda organización debería tener en cuenta hoy para lograr en su seno el mejor ecosistema de innovación posible.
1.La innovación es riesgo.- Innovar es tomar riesgos sin miedo al fracaso. Es estar dispuesto a fallar a menudo y a fallar rápido. Innovar es, pese a los errores y los intentos fallidos, nunca dejar de intentar cosas nuevas, nunca dejar de empujar, nunca dejar de soñar. Como dijo Thomas Edison: “Cada una de las 200 bombillas que no funcionaron me enseñó algo que probé en el siguiente intento”.
2. La innovación es un hábito de trabajo.- La innovación no es fruto de un gran invento espontáneo, sino que emerge como consecuencia de una gran cantidad de “pequeñas apuestas” durante un largo período de tiempo. La suma de muchos pequeños descubrimientos adaptativos es lo que poco a poco va conformando una innovación exitosa. Innova cada día.
3. La innovación es un deporte de equipo.- Las mejores ideas no ocurren cuando las personas se aíslan, sino que surgen de la interacción con los demás. Los genios solitarios son la excepción. Lo más común es encontrar ideas fruto de la relación con el grupo, cuando confluyen mentalidades con perspectivas diferentes. Como dice Eduardo Punset: "El sabio no es el que medita aislado del mundo sino el que interactúa con él”.
4. La innovación debe abarcar al conjunto de la organización.- ¿Quieres tener una empresa innovadora, una empresa capaz de adaptarse a este mundo vertiginosamente cambiante que nos está tocando vivir? Pues entonces estás obligado a innovar por igual en todos los niveles de tu organización, y no sólo en el tecnológico. Hoy para poder prosperar necesitas innovar en todas tus áreas y funciones: estrategia, procesos, productos, modelos de negocio,... Que en tu empresa exista una verdadera cultura de la innovación.
5. La innovación se consigue invirtiendo en las personas.- La inmensa mayoría de las ideas empresariales (más del 70%) vienen de los trabajadores, y no del I+D (sólo el 8%). ¿Quieres que en tu empresa florezcan las ideas y el negocio prospere? Pues entonces necesitas tener empleados empoderados, con iniciativa y compromiso. Empleados suficientemente capacitados para poder desarrollar nuevas ideas que puedan convertirse en nuevos productos o servicios para la empresa. Ahora bien, ten presente que un buen jornal no bastará para conseguir empleados entusiastas con mentalidad emprendedora. Necesitarás ofrecerles además un salario emocional de libertad, confianza y realización personal.
6. La innovación puede y debe ser abierta.- Las ideas valiosas pueden provenir tanto desde dentro como desde fuera de una organización. Hoy la innovación abierta (open innovation) y el crowdsourcing (externalización de la producción al cliente) permiten a las empresas aprovechar los recursos externos para mejorar sus productos y servicios. Innovar en el siglo XXI es saber obtener valor de los propios clientes para generar servicios en base a sus necesidades.
Aquí el autor Steve Johnson desvelando el secreto de la innovación
Si, lo reconozco, me muero de ganas por entrar en la nueva red social Google+, y probar y experimentar cómo es y cómo funciona.
Por lo que he leído, Google+ es algo más que una red social al uso, toda vez que integra y complementa (no sustituye) un sinfín de herramientas ya existentes. Así, una vez te logueas en Google+, no sólo puedes interactuar en red con todos tus contactos, sino que también puedes consultar tus datos en los demás servicios de Google (Gmail, Docs, Blogger, Calendar, Reader,…), sin tener que salir en ningún momento del ecosistema en el que ya estás. Vamos, que puedes interactuar, trabajar y procrastinar todo en un mismo lugar.
Google+ es, pues, una especie de red social multiservicio, que tiene toda la pinta de llegar a ser una excelente plataforma para trabajar de manera colaborativa y en red. De hecho, ya es una suite ofimática en la nube con habilidades sociales (la asignatura pendiente será integrar Google Apps).
A destacar que Google+ permite agrupar tus contactos en diversos “círculos” de relaciones (dicen que es muy fácil controlar qué contenido compartes con quien), de tal manera que parece sencillo montar “redes sociales privadas” para empresas, para proyectos o para departamentos separados, en donde poder compartir todo tipo de datos, discutir propuestas,… y todo ello con la sensación de estar a un clic de distancia.
Por añadidura, Google+ ofrece el servicio de “quedadas” con videoconferencia, que puede ser el lugar perfecto para mantener reuniones de trabajo en red o para colaborar velozmente en proyectos de equipo.
Con semejante potencial para el networking, Google+ podría llegar a redefinir la forma en la que trabajamos.
Con todo, por favor, que algún alma cándida se apiade de mí y me envíe ya mismo una invitación a Google+, que estoy ansioso por empezar a crear mis propios “círculos” de confianza…
Dado que la mayoría de los directores creativos pasan mucho tiempo en Twitter, a dos estudiantes de publicidad holandeses, Bas van de Poel y Daan van Dam, se les ocurrió una brillante idea para, a través de Twitter, captar su atención con el fin de ser contratados.
Esto es lo que hicieron. Habida cuenta que tus últimos 5 seguidores de Twitter siempre se muestran en la esquina superior derecha, Bas y Daan crearon 5 cuentas de Twitter con letras diferentes como imagen de perfil hasta conformar el mensaje “HIRE US” (contrátanos). Tan pronto empezaron a seguir a los directores creativos, su mensaje apareció en sus respectivas páginas de inicio de Twitter.
Cuando uno de estos directores creativos clica sobre una de esas letras, se le remite al perfil de Twitter creado por Bas y Daan, que en su biografía de cabecera contiene el siguiente mensaje: “Hola, somos un equipo creativo y nos gustaría trabajar para usted. Puede encontrar nuestro portfolio en el timeline de abajo”.
De este modo los chicos consiguieron ponerse en contacto con varios directores creativos y, al parecer, finalmente fueron contratados por uno de ellos.
La experta en medios sociales Charlene Li, co-autora de El mundo Groundswell, explica en esta charla cómo los medios de comunicación social pueden ayudar a las empresas a afianzar su reputación.
¿Cómo afrontó Dell este tsunami capaz de llevarse por delante su reputación de marca?
Pues lejos de ocultarse o de intentar censurar la foto, Dell dio la cara, cediendo el control del mensaje y apostando por el dialogo sincero con las personas.
Lo primero que hizo fue abrir un blog, admitir que había hecho mal su portátil, escuchar las críticas de cada uno de sus clientes (por dolorosas que fueran), e informarles sobre la investigación llevada a cabo para encontrar el problema (un fallo en las baterías), comprometiéndose a reemplazar sin coste todos los portátiles con ese defecto de fabrica.
Dell tuvo una brillante atención proactiva hacia el cliente, al escuchar su problema para poder solucionarlo antes de que se fuese a la competencia.
Dell supo transformar la adversidad en ventaja porque fue consciente de que la reputación no es un elemento que hoy podamos controlar: sólo podemos influir. Y en los medios sociales el único modo de influir (que no controlar) es participando en la conversación, con honestidad y transparencia.
Construida con materiales nobles y ecológicos, esta particular oficina de jardín prefabricada de Archipod ya viene lista para trabajar en ella, con escritorio incorporado, línea telefónica/internet y varias tomas de enchufe a la red eléctrica.
La empresa de robótica VGo Communications ha desarrollado este robot telepresencial que permite "ir" al lugar de trabajo sin tener que acudir en persona.
Uno puede conectarse a este robot desde cualquier lugar y dispositivo, y de esta manera asistir a la oficina, deslizarse por sus dependencias (el robot tiene ruedas) e interactuar con sus compañeros de trabajo (posee pantalla, cámara, micrófono,...).
La autonomía de la batería de este "juguete" futurista es de unas 8 horas aproximadamente, tiempo más que suficiente para un día de trabajo en la oficina.
Pero no todo son ventajas. Su principal handicap es su precio, que puede rondar los 10.000€.