Novedosa idea de marketing creada por la agencia Jung von Matt para Mini, que brinda al usuario con un peculiar advergame de geolocalización.
El reto de este juego interactivo consiste en localizar un Mini virtual con tu iPhone, y una vez conseguido, mantenerte alejado de otros concursantes durante una semana. Si lo consigues, un coche real (un Mini Country) será tuyo.
Una interesante manera de publicitar el coche y de generar simpatía y lealtad hacia la marca Mini.
En la Alta Gerencia predomina la creencia de que cuanto más trabaje tu gente, mejor para la empresa. Ven con buenos ojos la conducta obsesiva por el trabajo. Es el culto al trabajo duro y barato propio de Díaz Ferrán y afines.
Y sin embargo se equivocan de cabo a rabo. No se es más productivo por el hecho de trabajar más horas.
Buena prueba de ello somos los españoles, que superamos en 200 horas trabajadas al año a los franceses, daneses o alemanes, y sin embargo estamos a la cola de la Unión Europea en productividad. Mientras el español sigue trabajando hasta las tantas, el alemán ya está en casa porque averiguó una manera más rápida y mejor de hacer las cosas.
Resulta, pues, contraproducente tratar de solucionar los problemas simplemente dedicándole horas y horas. Pretender compensar la pereza intelectual con la fuerza bruta da lugar a soluciones poco elegantes, poco eficientes. Con horas extras no arreglas los problemas, los agotas.
Y es que nadie toma decisiones brillantes cuando está cansado. Cuando uno trabaja en exceso y a un ritmo acelerado, cuando tienes muchas ocupaciones y estrés, pierdes la perspectiva de lo que realmente importa.
Francamente, trabajar de más es estúpido. Los adictos al trabajo no sólo no son más productivos para la empresa, sino que además crean mal ambiente en sus relaciones con el resto de compañeros. Hacen que los que no calienten la silla se sientan incómodos por trabajar en un tiempo razonable.
A la postre los workaholics se acaban convirtiendo en un problema para sus empresas. Crean más problemas que soluciones.
Así que en lugar de trabajar duro, hazlo con inteligencia. Menos es más.
John Cleese: “Descansa y duerme el problema para poder encontrar la mejor solución, la más creativa”
¿Te imaginas una empresa que anime a sus empleados a que dediquen todo su tiempo de trabajo a sus proyectos personales favoritos, en lugar de tener que cumplir con las tareas cotidianas que tienen asignadas?
Pues por increíble que parezca esto es justamente lo que ahora mismo está haciendo Twitter con sus trabajadores.
Tal y como anuncian en su blog, durante esta semana “todos estaremos creando cosas que no tienen nada que ver con nuestro trabajo diario. Eso sí, no dejaremos de mirar de reojo a nuestras ballenas”.
Lo que Twitter pretende con esta sorprendente iniciativa que han llamado Hack Week (algo así como “semana de la libre exploración”), es que sus trabajadores desarrollen nuevas ideas que puedan traducirse en innovación para finalmente convertirse en nuevos productos o servicios para la empresa.
Y ya hace tiempo que hay una compañía de software en Australia llamada Atlassian que hace con sus empleados prácticamente lo mismo que ahora hace Twitter con la Hack Week. En algunos días puntuales del año, Atlassian le dice a sus ingenieros: "Durante la jornada de hoy trabajar en cualquier cosa que queráis, mientras no sea parte de vuestro trabajo habitual". Así que ese día los ingenieros usan su tiempo para trabajar en sus proyectos favoritos que puedan servir a la compañía. Y al terminar el día, comparten sus creaciones con sus compañeros de la empresa. Lo llaman FedEx Day porque –tal y como hace la compañía de mensajería FedEx– tienen que entregar algo de un día para otro. Como resultado de estos días FedEx, Atlassian ha producido todo un conjunto de arreglos de software que quizás nunca hubieran existido.
Más conocida es la política de Google que estipula que sus empleados pueden dedicar el 20% de su tiempo de trabajo al desarrollo de sus proyectos personales. Esta regla del 20% incrementa la innovación y la productividad, como demuestra el hecho de que alrededor de la mitad de los nuevos productos de Google se originaron en un proyecto del 20%, entre ellos el conocido servicio de correo electrónico Gmail.
Pero quizá el ejemplo más radical de autogestión del empleado es el Trabajo Orientado Exclusivamente por los Resultados, ROWE (por sus siglas en inglés Results-Only Work Enviroment), implementado en la compañía Best Buy y en cada vez más empresas de los Estados Unidos, incluso ya en la Casa Blanca. Lo más llamativo de un ROWE es que los empleados no tienen horarios. Se presentan cuando quieren. No tienen que estar en la oficina a cierta hora, o en absoluto. En un ROWE solamente tienen que cumplir con su trabajo. Cómo lo hagan, cuándo lo hagan, dónde lo hagan, depende totalmente de ellos. ¿Y qué está ocurriendo con las empresas que están implementando el ROWE? Pues que la productividad se incrementa del mismo modo que lo hace el compromiso del trabajador.
El ROWE, la regla del 20%, el FedEx Day y ahora la Hack Week, son buenos ejemplos de que la autogestión del trabajo funciona a la hora de obtener resultados empresariales.
Sí, es productivo y rentable empoderar a los empleados para que sean ellos mismos quienes se involucren en los proyectos de la empresa, en lugar de asignarles tareas y horarios.
Es la tendencia del management más propicia para ser competitivos en estos tiempos de cambios acelerados que nos está tocando vivir. Una era disruptiva de presente incierto que depende cada vez menos de la planificación y el control, y cada vez más de la creatividad y compromiso de las personas.
De este artículo me he quedado con el último párrafo que dice: "Si las empresas españolas quieren aprovechar la oportunidad que Google ve en el horizonte tienen que prepararse con tiempo para garantizar la calidad de sus servicios de venta por internet. No vengan a quejarse dentro de cinco años porque los consumidores de entonces han dejado de ver vitrinas y ahora prefieren comprar a través de clics. Cuidado con achacárselo a una “crisis” entonces, apunten: Es un cambio de modelo".
Y en mi opinión estas son las claves para que una tienda venda bien por Internet:
Disponer de un gran inventario (ofrecer una larga cola de productos, de tal manera que el cliente pueda encontrar una oferta infinitamente superior a la de cualquier tienda tradicional).
Tener una website/plataforma muy intuitiva (que el usuario pueda acceder fácilmente a lo que busca).
Mostrar en esta web los productos tal cual son (con imágenes y colores fiables).
Excelente atención al cliente (con un call center personalizado en el que siempre te atienda una persona y no una fría alocución grabada, y en el que se cumpla la regla 24/7, esto es, que atiendan las 24 horas del día los 7 días de la semana).
Hacer que la compra sea fácil (que el usuario pueda comprar en cualquier momento y desde cualquier lugar y dispositivo de forma muy ágil).
Hacer que la compra sea segura (que la garantía de pago sea muy clara y que el usuario se sienta 100% seguro ante la compra por Internet).
Que los portes de envío sean gratuitos.
Que los envíos sean ultrarápidos (que el pedido no tarde más de 24 horas en llegar a casa del cliente).
Facilitar las devoluciones (que el cliente pueda hacer un pedido con varios productos, y devolver aquellos que no le convenzan, sin moverse de casa y sin cargo alguno).
En resumidas cuentas, la clave está en ofrecer una atención al cliente excepcional, en dar un servicio al cliente tan bueno que haga que la compra online sea más cómoda y más fácil que la compra tradicional.
Y sobre este particular, mucho debemos aprender de Zappos, la mejor tienda online del mundo que se está forrando a base de vender zapatos y ropa por Internet (pese a que en este país la mayoría de las personas todavía cree muy difícil la venta de ropa por Internet).
La clave del éxito de esta compañía estadounidense está en lo bien que atiende al cliente. Zappos está comprometido en dar un excelente servicio al cliente (especialmente por teléfono), y se ha dado cuenta que la única forma de conseguirlo es teniendo a sus empleados felices. Zappos tiene bien claro que empleados satisfechos implica clientes satisfechos.
¿Y cómo consigue Zappos mantener felices a sus empleados? Pues creando una cultura de management del trabajo basada en la autogestión del empleado. En Zappos se empodera al empleado y se le concede el control de su agenda de trabajo.
Para muestra un botón: todo nuevo empleado de Zappos (ya sea vendedor, diseñador, programador o ejecutivo) debe realizar un curso de atención al cliente de cuatro semanas de duración, y al terminar este curso de formación, al empleado no se le controla ni se le supervisa, tan sólo se le exige una única obligación: “Soluciona el problema al cliente".
Por desgracia, ni por asomo veo yo a las empresas españolas preparadas para este tipo de management participativo y para el reto que se les avecina con el e-commerce.
La población del Estado de California decidirá el próximo 2 de noviembre en referéndum sobre la legalización de la marihuana.
De aprobarse este proyecto de ley conocido como "La Propuesta 19", el mundo dispondría por primera vez de un Estado libre de consumo y cultivo de marihuana, además de su comercialización, lo que representaría una revolución cultural que puede tener fuertes repercusiones internacionales, tanto entre los responsables del combate contra las drogas como entre los millones de consumidores en todo el mundo.
La posible legalización de la marihuana tiene para el Estado de California una clara motivación económica. En California ya proliferan los negocios legales relativos a la marihuana desde que en 1996 se autorizó el uso de esta droga para usos médicos. Se calcula que ahora mismo hay más de 1.000 negocios repartidos por todo el Estado, que generan un beneficio en torno a los 1.000 millones de dólares anuales.
Estos beneficios económicos se multiplicarían exponencialmente, según los defensores de la legalización, si finalmente se aprueba el día 2 "La Propuesta 19". Y es que el mercado ilegal de marihuana mueve actualmente en Estados Unidos, según cálculos de la DEA (la agencia antidroga norteamericana), más de 30.000 millones de dólares. "La marihuana es el oro del futuro en California", asegura Clifford Schaffer, el editor de la página de Internet MarijuanaBusinessNews.com.
En medio de la aguda crisis económica que vive California, especialmente sus finanzas públicas (en quiebra técnica), la marijuananomics (poder producir, comercializar y recaudar impuestos por la venta legal de marihuana) puede resultar un argumento decisivo por sí mismo.
Actualización (05.11.2010): Finalmente la Propuesta 19 sobre la legalización de la marihuana en el Estado de California ha sido rechazada por referendum popular (54% de los votos en contra frente a un 46% de votos a favor).
Más que contratar a nuevos empleados, las empresas optan cada vez más por relaciones contractuales y puntuales. Empleos a la carta para proyectos concretos.
Las empresas son cada vez más líquidas. Con proyectos empresariales que se empiezan a parecer al proceso de producción de una película de cine.
Proyectos con profesionales independientes, con talentos únicos, que se reúnen para trabajar juntos durante un periodo de tiempo determinado.
Son proyectos que se acaban más pronto que tarde. Y al final, todos se van por caminos separados. Puede que vuelvan a trabajar juntos en el futuro, o puede ser que no.
Como dice Pilar Kaltzada en este vídeo: "Hay que asumir que los proyectos de las empresas son seres vivos: nacen, se desarrollan y mueren, y no ha pasado nada porque durante todo ese proceso han generado valor".
Pilar Kaltzada: "Si el proyecto de la empresa tiene que ver con mi identidad, con lo que yo soy, entro a saco en la empresa"
Según unos investigadores de la Universidad Bloomington de Indiana, Twitter puede predecir la Bolsa de Valores con hasta 6 días de antelación y con un sorprendente 87% de precisión, gracias a un algoritmo que correlaciona el estado de ánimo de la gente con el comportamiento de la economía mundial.
Estos investigadores aseguran que existe una relación directa entre el humor de la gente y los resultados económicos, lo que en principio tiene bastante sentido si hacemos caso de lo que nos dicen muchos científicos que estudian el comportamiento humano de que en realidad es el sentir el que condiciona lo que piensas, y no al revés.
Ya lo decía William James: “no lloramos porque estamos tristes, sino que más bien nos ponemos más tristes porque lloramos”. En efecto, solemos creer que seremos felices cuando las cosas nos vayan bien, pero las cosas nos empiezan a ir bien cuando aprendemos a ser felices.
Por lo tanto, dado que la vida en general, y el mundo financiero en particular, se rige por las emociones, y como quiera que Twitter es una extraordinaria herramienta informacional y social para predecir tendencias, entonces no parece tan descabellado pensar que, en efecto, el estado de ánimo que transmita Twitter podría ayudarnos a predecir el mercado de valores.
Ahora bien, lo que estos investigadores de la Universidad de Indiana no tienen en cuenta es que por desgracia (o afortunadamente, según se mire) la vida y la economía también se rigen, y mucho, por variables impredecibles y altamente improbables. Sucesos extraordinarios imposibles de predecir que ocurren más a menudo de lo que creemos (no en vano los grandes descubrimientos ocurren por accidente). Eventos raros, excepcionales e imprevisibles que el ensayista y gurú de las finanzas Nassim Nicholas Taleb denomina Cisnes Negros.
Conclusión: no podemos predecir el futuro, seguirá habiendo cisnes negros, y volveremos a tener otros cracks financieros, por mucho que ahora nos pongamos a predecir los mercados bursátiles con Twitter (y por mucho que nos empeñemos en regular la economía financiera).
Anteayer fui a ver la película La Red Social que narra la corta historia de Facebook y que en concreto se centra en su creador Mark Zuckerberg.
La película se ve bastante bien (a pesar del maldito doblaje), quizá un poco larga de más, pero es un buen film dirigido por David Fincher (escucha la banda sonora de la película en Spotify), basado en el libro Multimillonarios por accidente de Ben Mezrich.
Mi conclusión es que Marc Zuckerberg no sale tan mal parado como dicen, y estas son mis razones:
En primer lugar, el Zuckerberg que se transmite en la película –papel espléndidamente interpretado por Jesse Eisenberg– no parece una persona que se mueva por dinero y poder. Zuckerberg no es un businessman al uso interesado en acumular riqueza, a pesar de que su empresa Facebook lo ha convertido en uno de los hombres más ricos del mundo con sólo 26 años.
Tampoco me parece a mi, tras ver la película, que Zuckerberg haya robado la idea de Facebook a sus "compañeros" de la Universidad de Harvard, los hermanos gemelos Winklevoss. No les robó el código fuente, no les robó el diseño de la plataforma, no les robó el modelo de negocio (que no existía), y tampoco me parece que les haya robado la idea de la red social que dio lugar a Facebook. Al fin y al cabo ninguna idea es original, y en cualquier caso la idea me parece mucho más creación suya que de otros: fue él quien creó y desarrolló Facebook, nadie más. Pero es que además al final de la película se dice que Zuckerberg, asesorado por su abogada, compensó económicamente a los gemelos Winklevoss con 65 millones de dólares, que es una desorbitante cantidad de dinero por una "idea".
¿Que Zuckerberg traicionó a su amigo y socio cofundador, Eduardo Saverin? Pues tampoco me lo ha parecido tanto. Primero hay que tener en cuenta que Zuckerberg y Saverin discrepaban sobre el modelo de negocio. Saverin quería meter publicidad en Facebook, monetizar el negocio cuanto antes. Mientras que Zuckerberg creía que la publicidad, al ser intrusiva, espantaría a los usuarios. Y es entonces cuando aparece en escena el creador de Napster, Sean Parker –papel interpretado por Justin Timberlake–, un encantador y ambicioso personaje por quien Zuckerberg muestra una gran admiración. La química entre Zuckerberg y Parker es inmediata, y ambos comparten la idea de que no se debe recurrir a los publicistas y que lo prioritario es poseer tráfico y popularidad, cosechar fans, para luego obtener mayores ingresos vía inversores. Parker tenía muy claro que lo verdaderamente importante era conseguir inversores y no vender el negocio de Facebook. Y a fe que lo consiguió. Pero Saverin nunca aceptó a Parker, y esto fue su tumba. Con todo, al final de la película se dice que Facebook compensó a Saverin con una cantidad de dinero no divulgada, aunque yo me imagino que sería más que los 65 millones de dólares que recibieron los gemelos Winklevoss.
¿Y qué decir de la personalidad del Zuckerberg que vemos en la gran pantalla? Pues que estamos ante un autentico geek, tan retraido como inteligente. Una especie de genio arrogante e introvertido que siente verdadera pasión por la informática y por la red. Una cabeza privilegiada que piensa que la información debe ser libre y abierta al público. Un joven cerebrito provocador con la capacidad para cambiar el mundo.
En la película se da entender que es el rechazo de una chica lo que alimenta en Zuckerberg sus ansias por desarrollar una red social de contactos y ligoteo. Sin embargo, el verdadero Zuckerberg dice en esta entrevista que la chica de la película no existió en la vida real (si confiesa, en cambio, haber sido rechazado por otras jóvenes), y que ni mucho menos creó Facebook para conocer chicas (minuto 6).
En esta misma entrevista, Zuckerberg reconoce que no conocía nada de gestión de empresas, nada de inversiones, nada de asuntos legales..., pero que la clave de su éxito empresarial con Facebook se debe a que siempre ha hecho las cosas con pasión y con sentido, trabajando paso a paso, más allá de simplemente pensar en el dinero o en grandes planes maestros.
Entrevista a Marc Zuckerberg (16 de octubre de 2010)
Hoy es el turno del coche autónomo que se controla con un iPad, inventado por la Universidad Libre de Alemania (Germany's Freie University).
Un taxi autónomo (un Volkswagen Passat modificado), equipado con GPS, radares, escáneres y otros sistemas, de tal manera que el coche conduce solo, tras las órdenes de coordenadas introducidas por el usuario del iPad.
Me da que mas pronto que tarde va a desaparecer la profesion de taxista... ¿Recordais el Johnny Taxi de la película Desafío Total?
Alucinantes declaraciones del presidente de la patronal española, Gerardo Díaz Ferrán (empresario "ejemplar" que no paga a muchos de sus trabajadores y que ha llevado a la ruina a buena parte de sus empresas), en las que afirma quesolo se puede salir de la crisis "trabajando más y ganando menos".
Díaz Ferrán debería saber que los españoles no podemos (ni debemos) trabajar más duro y más barato que los chinos. Y cuando no podemos hacer las cosas más baratas que los demás, la alternativa que tenemos es hacer las cosas MEJOR que los demás (o al menos hacerlas diferentes).
Si en verdad queremos salir de la crisis, la solución no está en trabajar más barato y más horas, tal y como propone el "ilustre" Díaz Ferrán, sino en trabajar mucho mejor. El aumento de la productividad no es tanto una cuestión de cantidad como de calidad, de eficiencia en nuestra manera de trabajar. O dicho de otra manera, la clave para aumentar la productividad pasa por la INNOVACIÓN, de tal manera que los trabajadores españoles produzcamos más y mejor, y en menos tiempo.
Y sin embargo, tenemos como representante empresarial a un cutre simplista que cree a pies juntillas que cuantas más horas baratas trabajemos, más resultados obtendremos.
Un rancio punto de vista propio de la era industrial, en donde la productividad es más o menos constante y fácil de programar, de tal manera que un aumento de las horas trabajadas supondrá un incremento equivalente de la productividad. Un principio obsoleto que se remonta a los albores de la planta de montaje y el servicio de mecanografía y que se apoya en la creencia de que el tiempo es la medida más apropiada para valorar la productividad.
Pero el tiempo (el viejo esquema de la jornada laboral) es una medida equivocada del trabajo en la era del conocimiento que nos está tocando vivir (la inmensa mayoría de los españoles trabajamos con información e ideas). Para los trabajadores del conocimiento (es decir, cualquier persona que trabaja con información, más que físicamente en la producción de cosas) no existe una relación sencilla entre las horas trabajadas y la producción. La productividad no es constante cuando lidiamos con dilemas intelectuales o creativos.
En estas condiciones, cada vez más importa juzgar el desempeño del trabajador por los resultados que obtiene, y no por su tiempo y su presencia física (ROWE). Se trata de medir el trabajo del empleado por su rendimiento, y mientras el trabajador sea eficaz y eficiente con sus tareas, el tiempo y el lugar de trabajo no le debería concernir a nadie, excepto a él.
Se equivoca de cabo a rabo Díaz Ferrán al seguir anclado en la creencia industrial de que un aumento de las horas trabajadas supondrá un incremento equivalente de la productividad. Una idea errónea, e incluso contraproducente cuando se aplica a los trabajadores del conocimiento del siglo XXI.
A la postre, los workaholics (los adictos al trabajo) no son más productivos y además crean mal ambiente en el trabajo. Pero éste será el tema de otro post...
En el siglo XXI perderán las organizaciones que sigan ancladas en el paradigma de la burocracia, la planificación y el control centralizado, y en su lugar triunfarán aquellas que adopten un modelo de management descentralizado, colaborativo y transparente.
No es broma, este self driving car de Googlese ha avistadoen tráfico real recorriendo las calles y carreteras de California.
El coche (un Toyota Prius) está equipado con un complejo sistema de conducción automática por medio de videocámaras, radares y sensores láser.
En este vídeo podemos apreciar a tres personas en el interior de este coche fantástico de Google, pero ninguno de ellos va conduciéndolo (según dicen): una persona está preparada para tomar los mandos en caso de emergencia, mientras que las otras dos, sentadas atrás, monitorizan la operación de hardware y software.
Avistamiento del Google self driving car
Huelga decir que este invento de conducción automática podría reducir significativamente la escalofriante cifra de muertos de las carreteras (más de un millón de vidas humanas se pierden cada año en accidentes de tráfico).
Me apunto a la genial idea para reducir el déficit público propuesta por el think-tank Third Way: el Taxpayer Receipt (Recibo del Contribuyente).
La idea de este Recibo del Contribuyentees tan simple como transparente: a cada contribuyente que haga la declaración de la renta, el Estado le ha de entregar un recibo personalizado que le muestre exactamente (hasta el último céntimo) cómo se gasta su dinero sobre la base de la cantidad que pagó en impuestos.
Si los consumidores podemos ver información detallada sobre todos los productos que compramos (ingredientes, peso neto, fecha de caducidad,...), entonces, ¿por qué por la partida más importante que pagamos en un año –la factura de impuestos– no recibimos nada de información? El ciudadano tiene derecho a obtener información por lo que paga de una forma clara, directa y personalizada. Así pues, si le pagamos al fisco es de recibo exigirle el Recibo del Contribuyente.
Huelga decir que proporcionarle al contribuyente este recibo personalizado que detalla el uso publico de sus impuestos, podría contribuir a un mejor debate público sobre los presupuestos y podría permitir ejercer una mayor presión al Gobierno para que sea más responsable en su política fiscal.
Aquí tenemos un ejemplo de lo que se vería en un Taxpayer Receipt de un contribuyente que gana al año 34.140$ y paga 5.400$ de impuestos
Actualización (6 de octubre de 2010): Inspirado por este concepto del Taxpayer Receipt, ya hay quien ha creado una versión online para que calcules tu propio Recibo del Contribuyente.
Desde hace tiempo que Southwest Airlines -la compañía aérea más rentable de EE.UU.- lleva a cabo la insólita estrategia de empresa de fomentar el humor y la diversión con sus clientes. Por ejemplo, en Southwest pueden contarte las instrucciones de emergencia del avión como un monólogo cómico o rapeando.
Pues bien, tomando el ejemplo de Southwest, ahora la compañía aérea filipina Cebu Pacific se atreve a sacar a sus azafatas bailando una coreografía para explicar las indicaciones de seguridad a bordo.
Habrá quien considere este baile como sexista o machista, pero yo creo que es un método excelente para que por fin nadie se pierda detalle de las recomendaciones de seguridad de las aeromozas.
ESTADO DE SALUD: UN POCO CRUDO PERO BIEN GRACIAS A DIOS. DOMISILIO: BARRIADA DEL ALAMBRE LA CASA CON LA PUERTA AZUL AL LAO DEL BAR JOSETE
TELEFONO: 924168954 ES DE DOÑA CONCHA ME DEJA RECADO ES MI VECINA.
ESTUDIOS: SI QUE ESTUDIE, SE LE JURO SEÑORITO
OTROS ESTUDIOS:
CURSO AVANZADO DE PLASTILINA
COMO HASERSE UN PORRO CON UNA SOLA MANO
PRIMEROS AUSILIOS EN LA CRUZ BERDE
GUITARRA FASIL DEL CCC
ESPERIENCIA LABORAL EN TRABAJOS:
TRABAJE EN EL CIRCO RINGLIN DANDOLE DE COMER A LOS MONOS
LOS FINES DE SEMANA ME TOCA LAVAR LA COCINA ENTERA EN DONDE EL PROYECTO HOMBRE.
UNA VES ME CONTRATARON UNOS SEÑORES PARA PARTIRLE LA BOCA A JORGE BERGARA PERO NO PUDE PORQUE ME PERDI.
PARTICIPE EN UN PROYECTO DE IRRADIACION GAMMA CON COBALTO 60 EN EL INSTITUTO NACIONAL DE INVESTIGACION NUCLEAR DE GUADALAJARA PERO DESDE ENTONCES ME DAN ATAQUES EPILEPTICOS.
TRABAJE EN EL CARREFUL LLEVANDO CARROS DE LOS SEÑORITOS.
AFICIONES Y JOVIS:
SOY DEL MADRI DE CORASON
ME GUSTA IR AL MERCADILLO LOS DOMINGOS CON LA CHONI A VER A LOS COLEGAS, BUENA GENTE
COLECCIONO CUENTOS DE ESPAIDERMAN (EL OMBRE ARAñA POR SI NO SABEN INGLES)
LOS FINES DE SEMANA DE BOTELLON EN LA PUERTA DEL BORRI KING CON TODA LA BANDA DE COLEGUITAS, BUENA GENTE..
BUSCO CURRE DE:
POR LO MENOS DIRECTOR GENERAL DE EMPRESA INTERNACIONAL
SE FIRMAR DOCUMENTOS IMPORTANTES
MANDAR A LA SEÑORA QUE LIMPIA A UN CAFELITO
CALMAR BRONCAS
SE MANEJAR COCHE, MOTO, BICI Y PATIN DEL DIABLO
MODELO PROFECIONAL
MATON DE ALGUNA ARTISTA COMO EN LA PELICULA DEL GUARDAESPALDAS.
AMANTE PROFECIONAL DE VIEJITAS SEX SIMBOL
DE LOS QUE DICEN LO QUE HAY QUE HACER
POR FABOR NESESITO TRABAJO DE LO CONTRARIO TENDRE QUE BOLVERME DELINCUENTE Y NO VA CON MI IMAGEN.